Change, “el cambio”.
Ya a fines de los 90″, también con un candidato y una campaña “atípica”, en Chile se usaba el concepto para significar una cercanía entre las autoridades y la ciudadanía.
Pero “el cambio” no tien por qué ser siempre para mejor. El cambio no puede ser en política sólo “de género” o “étnico”. Es más, Evo, Chávez, la “Señora K” y nuestra Presidenta son ejemplos de que cuando se busca”el cambio” por esa vía, suele ser para peor.
Obama es negro, o sí se prefiere, “de color”. Un Presidente “de color” que, “valóricamente”, está bastante cercano a lo que en Chile sería el “polo progresista” ateo o al menos agnóstico, cuando él dentro de su campaña cada vez que pudo apareció en ceremonias religiosas y destacando su participación en algún culto.
Un abogado de Harvard, preocupado de los más desposeidos y de los inmigrantes ilegales, que tenía familiares viviendo cercanos en esa condición, ¡sin supuestamente tener conocimiento de ello!. Un norteamericano que no está dispuesto a que más de sus compatriotas mueran en guerras al exterior de su País, pero que queda claro, aún con todas las ambiguedades que lo ha dado a conocer, es pro abortista y está dispuesto a que decenas o tal vez cientos de miles de norteamericanos mueran extraidos desde los vientres de sus madres.
Las inconsecuencias e incongruencias de Obama son muchas más, y si hubiese sido “blanco” seguramente se habrían dado a conocer con toda crudeza. ¡Pero como es “de color”, así como cuando se trata de una mujer o de un indígena, el trato que la prensa y la “intelligenzia” les da, dado que pertenecen o a “minorías” o a sectores “discriminados”, oculta sus evidentes y ya dichas, incongeuencias y/o inconsecuencias.
Amigos: Obama se ha tragadoa medio mundo con su discurcillo de cambio y blabla. No le crean nada , es un extremista que apoya todas las formas de aborto. Lo mejor que podría hacer es irse pa´la casa y empezar a pensar como repara todo el mal que ha hecho a lo largo de toda su carrera política. Hitler también tuvo admiradores en todo el mundo. Saludos.
Noviembre 07, 2008 a las 12:51
Change, “el cambio”.
Ya a fines de los 90″, también con un candidato y una campaña “atípica”, en Chile se usaba el concepto para significar una cercanía entre las autoridades y la ciudadanía.
Pero “el cambio” no tien por qué ser siempre para mejor. El cambio no puede ser en política sólo “de género” o “étnico”. Es más, Evo, Chávez, la “Señora K” y nuestra Presidenta son ejemplos de que cuando se busca”el cambio” por esa vía, suele ser para peor.
Obama es negro, o sí se prefiere, “de color”. Un Presidente “de color” que, “valóricamente”, está bastante cercano a lo que en Chile sería el “polo progresista” ateo o al menos agnóstico, cuando él dentro de su campaña cada vez que pudo apareció en ceremonias religiosas y destacando su participación en algún culto.
Un abogado de Harvard, preocupado de los más desposeidos y de los inmigrantes ilegales, que tenía familiares viviendo cercanos en esa condición, ¡sin supuestamente tener conocimiento de ello!. Un norteamericano que no está dispuesto a que más de sus compatriotas mueran en guerras al exterior de su País, pero que queda claro, aún con todas las ambiguedades que lo ha dado a conocer, es pro abortista y está dispuesto a que decenas o tal vez cientos de miles de norteamericanos mueran extraidos desde los vientres de sus madres.
Las inconsecuencias e incongruencias de Obama son muchas más, y si hubiese sido “blanco” seguramente se habrían dado a conocer con toda crudeza. ¡Pero como es “de color”, así como cuando se trata de una mujer o de un indígena, el trato que la prensa y la “intelligenzia” les da, dado que pertenecen o a “minorías” o a sectores “discriminados”, oculta sus evidentes y ya dichas, incongeuencias y/o inconsecuencias.
Noviembre 07, 2008 a las 20:51
Amigos: Obama se ha tragadoa medio mundo con su discurcillo de cambio y blabla. No le crean nada , es un extremista que apoya todas las formas de aborto. Lo mejor que podría hacer es irse pa´la casa y empezar a pensar como repara todo el mal que ha hecho a lo largo de toda su carrera política. Hitler también tuvo admiradores en todo el mundo. Saludos.